Las Inmundas Aventuras de Inker

La historia que no fue

El 27 de febrero de 1985, la eximia vedette argentina Silvia Soler fue secuestrada por alienígenas grises entre las calles Burgos y Coronda, a pasitos del Mercado del Progreso. El pueblo afligido solicitó su pronta restitución, ofreciendo a los alienígenas obsequios de menor valor, más todo fue en vano, pues con la partida de Silvia la guerra estaba declarada y la galaxia perdida…

Tal habría sido el punto de partida de nuestra historieta, pero no lo fue, todavía. Lo cierto es que la trama apela a la mise en abyme para incrustar en su historia, la historia del mundo. También la obra utiliza una «narrativa enmarcada» con la cual da cuenta de dos historias sucesivas y contemporáneas que se anudan ocasionalmente y, en el mejor de los casos, nunca.

Vale, pues, que las aventuras y desventuras de Inker lo llevarán a hacer muchos amigos, una vez que decida apartar a un lado su habitual modo de vida sumido en la costumbre de los trabajos y de los días: la resistencia humana lo espera, y con ella, un viaje sinfín al inframundo de Buenos Aires.

¡Amor, sexo, sexo y más sexo, batallas inauditas, incesto y amistad sin límites en una historia apta para toda la familia!


Críticas

Jamás en mi vida había sido sometido a tal aberración literaria. Mis ojos no lo han soportado. Estoy acabado –  Tristán Bayer.


He tenido que recurrir al oculista dos veces para corroborar estar leyendo correctamente la obra. Después de tres horas me convencí de su valor como Patrimonio Intangible de la Humanidad – Mirtha Alegra


El rostro meditativo de mi hijo fue suficiente para saber que algo extraño sucedía. «Las Inmundas Aventuras…» se leerán muy bien en prisión – Joaquín Sordera