Inker, ese tano iracundo…

Algunos incrédulos desconfían de la fuerza del pequeño Inker para hacer frente a tamaña aventura. Pero ¡Ojo al piojo! Nuestro príncipe escarabajo es de pocas pulgas y muy lejos estará de soportar la opresión que devasta a sus hermanos Innernianos.

Tan pronto las cosas se salen de control, su espíritu guerrero le pone los pelos de punta hasta al más atrevido, y pocos serán los que tengan las agallas para molestarlo…

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